Casi compro una finca rústica donde no se puede construir una casa. Así lo descubrí.
Llevaba meses buscando terreno en el Bajo Aragón para construirme una casa de campo. Encontré la parcela que parecía perfecta y estuve a punto de dar la señal. Lo que me salvó fue pararme a comprobar una cosa que el anuncio no decía.
Tenía sus hectáreas, buen precio, un camino decente, agua cerca y unas vistas que me convencieron en la primera visita. El anuncio lo vendía como "ideal para construir tu casa de campo". Pero yo soy de comprobarlo todo antes de firmar nada, y esta vez me alegro mucho de haberlo hecho.
Lo que el anuncio no decía
Resulta que una parte de la parcela cae dentro de la zona de flujo preferente, que es la franja con más riesgo de inundación según el Reglamento del Dominio Público Hidráulico. Y ahí la ley no te deja construir viviendas nuevas (artículo 14 bis). No hablamos de pagar un seguro más caro. Hablamos de que no puedes levantar una casa. Eso, claro, en el anuncio no aparecía.
O sea que tenía delante una parcela que parecía ideal pero que, por ley, no me servía para lo que yo quería. Y nada de eso se veía en el anuncio.
Cómo lo comprobé (y por qué a mano es un suplicio)
Toda esta información es pública y gratuita. El problema es que está repartida en cuatro sitios distintos, cada uno con su jerga y su visor:
- SNCZI (MITECO), para las zonas inundables y la zona de flujo preferente.
- Catastro, para dibujar la parcela exacta a partir de la referencia catastral.
- CSN, para el potencial de radón. Si pasa de 300 Bq/m3 te obliga a medidas de mitigación que encarecen la obra.
- IGN, para la peligrosidad sísmica.
Me pasé una tarde entera cruzando las cuatro capas a mano sobre mi referencia catastral. Y cada vez que me gustaba otra parcela, a empezar de nuevo.
Las dos preguntas que ningún anuncio responde
- ¿El suelo es edificable de verdad? Que sea rústico no quiere decir que lo sea; manda el planeamiento.
- ¿Está en zona de flujo preferente? Si lo está, ya puedes olvidarte de construir una vivienda.
El radón y la sismicidad no te impiden comprar, pero te avisan de cuánto te va a subir la obra.
Por qué acabé montando una herramienta
Como tenía que repetir lo mismo en cada finca, terminé montándome algo para mí. Metes la referencia catastral y te cruza inundabilidad, radón y sismicidad sobre esa parcela en concreto, con las banderas rojas legales y una puntuación, sin tener que pelearte con cuatro visores oficiales.
Comprueba tu parcela antes de comprar
El primer informe es gratis. Y si estás comparando varias parcelas, las puedes mirar de golpe.
Ver mi informe gratis →Esto no es asesoramiento legal ni urbanístico. Es una herramienta para hacer una primera criba y saber qué parcela merece que pagues a un técnico para la comprobación final. Antes de comprar, confírmalo en el ayuntamiento.